Carolina Sandoval
9413827
Luis Macario
Dorita Ethelvina Choc
9117071
Zaira Gabriela Xicay 200716605
“LA
PSICOLOGIA DE LAS MASAS Y EL FACISMO”
Por
Wilhem Reich
Reich genera
una crítica al marxismo en el periodo entre guerras a los factores psicológicos
de las masas, el autor se interesa primordialmente por explicar a partir del movimiento obrero, explicar las
convergencias entre los problemas que se relacionan con la economía sexual y
aquellos que se refieren a la sociología.
El marxismo en
sus inicios enseñaba que la teoría encuentra su confirmación en la practica,
sin embargo en la realidad era evidente que se limitaba a la discusión de
procesos socioeconómicos objetivos que alcanzaba únicamente a la pequeña
minoría ganada para la causa de la izquierda, obviando en si los factores
subjetivos de la ideología de masas en su evolución y en sus contradicciones,
donde el marxismo vulgar contrario a las teorías de Marx que postulaban la
“toma de las cosas por la raíz” se tendía a orientarse por posiciones
mecanicistas, economicista y metafísicas, perdiendo su contenido científico
revolucionario.
Inicia
primordialmente buscando la explicación de un movimiento de masas que se
convirtió en el fascismo, un fenómeno internacional innegable a los movimientos
sociales revolucionarios. Para alcanzar la comprensión del fascismo alemán es
necesario partir del conocimiento del marxismo, al fortalecimiento del
nacionalismo internacional correspondía el fracaso del movimiento obrero
(1918-1923), que hacían dudar la tesis marxista, donde era evidente que el
recurso de la conciencia revolucionaria de la clase obrera no podía conducir al
éxito, donde factores como la crisis económica de 1933 que en teoría debiera de
impulsar hacia la izquierda generaron un hecho distinto un deslizamiento hacia
la derecha en todas las capas proletarias de la población, donde desde un punto
de vista racional podía esperarse que las masas desarrollaran una “ conciencia
de clase”, sin embargo la divergencias entre
la situación social de las masas trabajadoras y la conciencia de clase, la masa empobrecida fue la que mayormente
coopero en la instauración del fascismo, donde se evidencia el efecto de reacción
sobre al ideología sobre la base económica.
El marxismo
vulgar ignora la dependencia de la evolución económica con respecto a la ideología,
donde lo
material determina la conciencia del ser, cuando en realidad todas las circunstancias
afectan al hombre, de ello solo la psicología
del análisis del carácter puede cubrir esta laguna ya que pone al descubierto
el proceso psicológico del hombre, retomando el papel de la ideología como
elemento que tiene la función de reflejar el proceso económico y enraizar las
estructuras psíquicas de los hombres de esa sociedad, donde los hombres dependen
por sus incidencias económicas y sociales, indirectamente por medio de la
estructura ideológica de la sociedad, donde la estructura psíquica responde a
una antinomia que responda a la contradicción entre las repercusiones de su situación
material y las de al estructura ideológica. Se resalta el hecho que situaciones
económicas e ideológicas no tienen por qué coincidir.
Retomando los
temas iniciales, es menester recordar el hecho que el marxismo ignora la
estructura interna del hombre, es
necesario una correlación entre la estructura de la sociedad y la estructura psicológica
de sus miembros, la ignorancia de la estructura caracterológica de las masas
condice a menudo a plantear cuestiones estériles, la psicología de las masas ve
los problemas allí donde las explicación socioeconómica directa se revela
inoperante, la psicología de las masas ha proporcionado base para las dos guerras
mundiales, tal función es posible comprenderla tomando en cuenta que la ideología
imperialista había modificado e influido en las estructuras de las masas
trabajadoras en un sentido imperialista.
La función social de la represión sexual:
Es menester abordar el análisis de los fenómenos irracionales
es indispensable verificar la problemática de la economía sexual, la estructura
caracterológica del marxismo no fue explorada primordialmente porque esta no existía,
la investigación se limitaba al proceso económico de la sociedad; Con Sigmund
Frueud en la psicología, dentro de sus aspectos resaltantes es posible
mencionar: la sexualidad infantil donde esta queda apartada de la acción y borrada de la memoria, se suprime en la conciencia, reforzando e influyendo
manifestándose en muchas perturbaciones patológicas de la vida del alma, como
otro aspecto de ello el hecho que instancias morales son resultado de las
medidas pedagógicas, donde las instancias morales que pertenecen al inconsciente
chocan con el adulto y contra su conocimiento de las leyes de la sexualidad; en
si el psicoanálisis nos revela los efectos y los mecanismos de la represión y
la inhibición sexual así como los detalles de sus consecuencias patológicas.
La represión sexual
aparece tras la instauración del patriarcado autoritario y el nacimiento de las
clases, la inhibición moral de la sexualidad natural del niño cuya ultima etapa
es la limitación d característica a la sexualidad genital hace del niño un ser
angustiado, salvaje, sumiso, obediente, amable y dócil, cargado de una fuerte
dosis de angustia que paraliza las fuerzas rebeldes en el hombre y deteriora su
potencia intelectual y su sentido critico imponiéndole la prohibición de pensar
en las cosas sexuales, la inhibición sexual
refuerza la reacción política donde la familia se considera como la célula de reproducción
mas importante del sistema social autoritario. Haciendo pasivo y apolítico al individuo
integrado en la masa y creando en el hombre una fuerza secundaria un interés
artificial que sostiene el orden autoritario. la moral sexual que obstaculiza
las aspiraciones de la libertad, tienen su energía de la sexualidad reprimida “efecto
de reacción de la ideología sobre la base económica”, la inhibición sexual crea
modificaciones estructurales en el hombre oprimido económica mente u lo obliga
a actuar, sentir y pensar en contra de sus intereses materiales. El problema practico de la psicología de las
masas es la activación de la mayoría pasiva de la población dispuesta a volar
en auxilio de la reacción política , así como la supresión de las inhibiciones
que contrarrestan la génesis de la voluntad de libertad nacida de la situación socio-
económica.
·
El
Führer y la estructura de masas
El éxito de Hitler durante los años de 1923 a 1933
como una prueba de que son los grandes hombres los que hacen la historia,
insuflando en las masas "sus ideas": por supuesto que la propaganda
nacionalsocialista se basaba sobre esta "ideología del jefe"
("Führerideologie"). De acuerdo con esta concepción, los discursos
nacionalsocialistas de propaganda se caracterizaban por hacer hábiles llamadas
a los sentimientos de los individuos integrados en la masa y por la renuncia,
en la medida de lo posible, a toda argumentación objetiva. En repetidas
ocasiones subraya Hitler en su obra Mein Kampf ("Mi lucha") que la
buena táctica en materia de psicología de masas reside en renunciar a toda
argumentación y en presentar a las masas solamente "la gran meta final".
El éxito de
Hitler no se explica en absoluto por su papel reaccionario en la historia del
capitalismo, puesto que si él lo hubiera admitido abiertamente en su
propaganda, habría obtenido el resultado opuesto. El estudio de la eficacia
psicológica de Hitler sobre las masas debía partir de la idea de que un
"führer", o representante de una idea, no podía tener éxito (no un
éxito histórico, sino esencialmente pasajero) más que si sus conceptos
personales, su ideología o su programa se encontraban en armonía con la estructura
media de una amplia capa de individuos integrados en la masa.
Se plantea,
además, un segundo problema: ¿En qué situación histórica y social se originan
estas estructuras? De este modo, un problema de psicología de masas abandona el
terreno metafísico del "concepto del jefe" (Führerridee) y se sitúa
en la realidad de la vida social. ¿Cómo fue posible engañar, desorientar y
sumir a influencias psicóticas a las masas? Según los medios a los que se
dirigía, el nacionalsocialismo se servía de métodos diferentes y formulaba las
promesas en función de las capas sociales de las que, en un momento dado, tenía
necesidad. Al principio, Hitler simpatizó con la socialdemocracia porque ésta
luchaba por el voto secreto de la socialdemocracia, sin embargo, fue la invitación
que le hicieron en la empresa de construcción donde trabajaba para que se
adhiriera al sindicato obrero. Al rechazarla, dijo que por primera vez había
comprendido el papel de la socialdemocracia. Bismarck se convirtió entonces en
su ideal por haber realizado la unidad de Alemania y luchado contra la casa de
Austria.
El antisemita
Lueger y el nacionalista alemán Schonerer tuvieron una influencia decisiva
sobre la ulterior evolución de Hitler, quien empezó entonces a perseguir
objetivos nacionalistas-imperialistas que pensaba poner en práctica con medios
distintos y más eficaces que los preconizados por el antiguo nacionalismo
"burgués". Los partidos burgueses, como se denominan a sí mismos, ya
no atraerán nunca más a su campo a las masas proletarias, porque se trata de
dos mundos opuestos, separados por fronteras naturales y artificiales, cuyas
relaciones no pueden ser otras que la lucha. El más joven, en este caso, el
marxismo, es quien obtendrá la victoria". Hitler se plantea, pues, un cierto
número de problemas: ¿Cómo asegurar la victoria del pensamiento
nacionalsocialista? ¿Cómo combatir eficazmente al marxismo? ¿Cómo tener acceso
a las masas? Para alcanzar sus objetivos, Hitler invoca los sentimientos
nacionalistas de las masas, pero decide organizar el movimiento como el
marxismo, sobre una base de masas, emplear una propaganda apropiada y
utilizarla de modo consecuente. Su propósito, por lo tanto —y él es el primero
en admitirlo— es imponer el imperialismo nacionalista por métodos tomados del marxismo
y de su técnica de organización de masas. Que el éxito coronara a esta
organización de masas es un hecho imputable a las masas y no a Hitler. Lo que
le ha permitido a su propaganda ganarse a las masas ha sido la estructura
autoritaria, antiliberal y angustiada de los hombres. Por este motivo la
importancia sociológica de Hitler no reside en su personalidad sino en lo que
las masas han hecho de él. Este problema es tanto más curioso cuanto que, desde
el fondo de su alma, Hitler despreciaba a las masas con ayuda de las cuales
proyectaba imponer su imperialismo. Un solo acto de confesión especialmente
sincero vale por los otros: La mentalidad del pueblo no ha sido nunca otra cosa
que la manifestación de lo que se ha hecho ingerir a la opinión pública. ¿Cuál
era la estructura de las masas para que éstas se dejaran prender en la
propaganda de Hitler?
La psicología de masas de la pequeña burguesía:
El movimiento nacionalsocialista se apoyaba al
comienzo de su victoriosa carrera sobre amplias capas de las llamadas clases
medias, es decir, sobre los millones de empleados y funcionarios, sobre los
comerciantes medios y los campesinos pequeños y medios. Considerado desde la
perspectiva de su base social, el nacionalsocialismo era en su comienzo un
movimiento pequeñoburgués donde quiera que hiciera su aparición. Esta pequeña
burguesía, que militaba antes en los diferentes partidos democráticos tuvo que
sufrir una transformación interior que justificara el cambio de postura
política. Las semejanzas fundamentales, así como las diferencias de las
ideologías burguesa-liberal y fascista se explican por la situación social de
la pequeña burguesía y por la estructura psicológica que aquélla entraña. El problema de la importancia social de las
clases medias ocupó un lugar destacado en las discusiones de la izquierda
después del 30 de enero de 1933. Hasta entonces, no se había concedido atención
a las clases medias, porque los espíritus se hallaban cautivados por la
evolución de la reacción política, por el régimen autoritario. En cuanto a los
políticos, se desinteresaban de la psicología de masas y de sus problemas. Fue
necesario esperar al 30 de enero para que la "rebelión de las clases
medias" ocupase el lugar principal de la escena. Nunca hubiera podido
ganar Hitler para su causa a las clases medias si no hubiera prometido iniciar
la lucha contra el gran capital. Estas clases le ayudaron a vencer porque
estaban en contra del gran capital. Presionados por ellas, los dirigentes
nacionalsocialistas tuvieron que tomar medidas anticapitalistas que se vieron
obligados a revocar a instancias del gran capital.
Si no se hace la
distinción entre los intereses subjetivos en la base de masas de un movimiento
reaccionario y su función reaccionaria objetiva, que son antagónicos (aunque
unidos al principio en el conjunto del movimiento nacionalsocialista), resulta
imposible comprenderse, ya que al hablar del fascismo, el uno entiende su
función objetiva mientras que el otro piensa en los intereses subjetivos de las
masas fascistas. El antagonismo entre estos dos aspectos del fascismo explica
todas sus contradicciones y aclara también su convergencia en una sola forma,
el nacionalsocialismo, convergencia tan característica del movimiento
hitleriano. En la medida en que el
nacionalsocialismo estaba obligado a poner de relieve su carácter de movimiento
de las clases medias (antes y poco después de la toma del poder), resultaba en
efecto, anticapitalista y revolucionario; pero, como no hizo nada para
desposeer de sus derechos a los grandes capitalistas, cuando dejó caer cada vez
más claramente su máscara anticapitalista, para poner de relieve su función
exclusivamente capitalista, a fin de reforzar y mantener su poder, se convirtió
en el defensor fanático del imperialismo y en el pilar del orden económico del
gran capital.
Los que niegan o desestiman la función atribuida a la base de masas del
fascismo, confían en su convicción de que las clases medias, que ni disponen de
los grandes medios de producción ni trabajan en ellos, no pueden, a la larga,
hacer la historia y se encuentran a caballo entre el capital y el mundo del
trabajo. Olvidan que las clases medias son perfectamente capaces de hacer la
historia y que la hacen efectivamente, sí no a largo plazo, al menor durante un
periodo históricamente limitado, lo que confirma la historia del fascismo
alemán y del italiano.
Los vínculos familiares y el sentimiento
nacionalista:
En un principio, la situación familiar de las
diferentes capas de la pequeña burguesía coincide con su situación económica.
La familia constituye —si se hace abstracción de la función pública— al mismo
tiempo una empresa económica. Los miembros de la familia trabajan en la empresa
del pequeño comerciante, lo que permite ahorrar la mano de obra, extraña y
cara. La interdependencia estrecha entre familia y economía es la que explica
por qué el campesino está "apegado al suelo", es
"tradicionalista", por qué se deja tentar fácilmente por la reacción
política. Por supuesto, no es que el modo de producción sea el único responsable
del apego del campesino a la gleba y a la tradición, sino que ese modo de
producción postula un vínculo particularmente estrecho entre los miembros de la
familia, vínculo que no se puede asegurar más que por una larga represión e
inhibición sexuales." La mentalidad típicamente campesina, en cuyo centro
encontramos la moral sexual patriarcal, se edifica, por tanto, sobre esta doble
base. La reacción política no conseguirá nunca impedir el desarrollo de las
grandes explotaciones mecanizadas y la desaparición de las pequeñas
explotaciones rurales. Pero desde la perspectiva de la psicología de masas,
esta propaganda no carecía de eficacia, puesto que se dirigía a las estructuras
de las capas pequeño-burguesas, fijadas en las familias.
Dentro del aspecto relacionado con la pureza de la raza y de sangre,
aspecto que para el fascismo alemán del tiempo de Hitler adquirió gran
significado, Rosenberg hace alusión y una interpretación no muy coherente de la
historia griega al tratar de explicar la decadencia de la civilización
autoritaria del siglo XX, a través de la misma, sin embargo hay que tomar en
cuenta que son variantes las condiciones del proceso histórico que se podrían
provocar la “decadencia” de determinada cultura, y las formas en que se van
configurando las sociedades y sus nuevas formas de la cultura.
Resulta muy
interesante el planteamiento en relación a las formas en que se han ido
configurando las culturas y como al estudiar las formas de reacción política se
ha dado preferencia a la teoría patriarcal, mientras que el mundo
revolucionario admite el matriarcado como forma social, ya que ha quedado
demostrado que el esta como organización democrática natural de trabajo y de la
sociedad obedeció a los imperativos de la economía sexual y por el contrario
del patriarcado autoritario en lo económico y en su organización en lo sexual
económico es patético.
Para la
conservación de la ideología fascista es necesaria la separación del deseo de
orgasmo del hombre de las estructuras humanas que forma parte de su sistema,
para convertirlo en un atributo propio de las razas puras, luminosas, es
asexual que pretendía ser la raza aria, por lo que el orgasmo se somete a la autoridad, se petrifica. En oposición a
lo anterior, se establece que la sensualidad del matriarcado desencadena las
fuerzas de las tinieblas, algo inmundo para el patriarcado.
Dentro de esta
dinámica de transformaciones económicas, políticas, sociales y culturales, va
tomando forma una supuesta justificación racional, se institucionaliza la
castidad, interiorizando en las mujeres que el acto sexual es deshonroso, la
sexualidad es modificada desde lo personal. Esta limitación que se establece en el plano sexual provoca cierto
éxtasis, el cual debe ser liberado de cualquier otra forma, por lo que se
convierte en una causa principal de la división de la sociedad en clases,
estableciéndose el matrimonio monogámico como una instancia principal que
permite mantener la sociedad patriarcal. Esta nueva imposición de la moralidad
hace que desaparezca el concepto de sexualidad natural. Según Rosemberg, la
falta de control de esta sexualidad natural fue la que desencadenó la
desaparición de la gran cultura helénica, situación que no querían se repitiera
en el fascismo.
Para los
fascistas, las costumbres sexuales de las masas constituyen un peligro
psicológico y social para la clase
dominante y constituye una amenaza latente para su institución más importante,
la familia, por lo que el poder dictatorial debía reforzar sobre la importancia
de la conservación de la pureza de las costumbres y sobre todo del matrimonio y
la familia.
·
La Teoria
Racial
El eje alrededor del cual se articula el fascismo
alemán es su teoría racial. El programa económico de lo que se ha llamado los
"25 puntos" no aparece en la ideología fascista más que como un medio
de "purificar a la raza germánica y de protegerla de todo mestizaje"
que, según los nacionalsocialistas, conduce siempre a la decadencia de la
"raza superior". Según Hitler, el continente norteamericano
preservará su poder en tanto no sucumba también al incesto (Blutschande), es
decir, en tanto no se mezcle con los pueblos no germánicos. Las "grandes civilizaciones no han
podido desarrollarse más que gracias a la presencia de los «hombres
inferiores»".
Lo que a nosotros nos interesa exclusivamente
es el origen irracional de estas ideologías, especialmente de la teoría racial,
con sus contradicciones y sus absurdos; ideologías que, objetivamente, tenían
que servir a los intereses del imperialismo alemán. Los teóricos del racismo,
que es tan viejo como el imperialismo, pretenden instaurar la "pureza de
la raza" entre pueblos a los que la expansión económica ha sometido a
tantos mestizajes que la "pureza de la raza" no es ya hoy más que un
espantapájaros. Para batir en toda regla la teoría racial hay que poner de
manifiesto sus funciones irracionales, de las que se cuentan fundamentalmente
dos: la primera sirve para dar una justificación biológica a las aspiraciones
imperialistas, la segunda quiere expresar impulsos afectivos inconscientes de
la sensibilidad nacionalista y camuflar ciertas tendencias psíquicas.
Consideremos esta última función de la teoría racial.
La función objetiva y subjetiva de la ideología:
Para
comprender auténticamente el punto de vista de la dictadura hace falta
retrotraerse a la base económica que le dio nacimiento. De este modo, la teoría
racial fascista y, de modo general, la ideología nacionalista son, en sentido
concreto, tributarias de los objetivos imperialistas de una capa dominante
enfrentada con dificultades económicas Al crear las ideologías, los hombres se
transforman a sí mismos; su núcleo material ha de encontrarse, por tanto, en el
proceso de formación de la ideología.De este modo, la ideología tiene un doble
fundamento material: indirecto en la estructura social económica, directo en la
estructura típica de los hombres que la producen y que, a su vez, está
determinada por la estructura económica de la sociedad. Si hacemos abstracción
de los efectos mundial-mente extendidos de la fraseología, si determinamos su
contenido irracional y establecemos la exacta relación que la liga
constantemente a los puntos neurálgicos sexual-económicos del proceso de
formación de la ideología, lo primero que nos sorprende es el sistemático
paralelismo entre "envenenamiento de la raza" y "envenenamiento
de la sangre.
Pureza de
la raza, envenenamiento de la sangre, misticismo:
Hitler escribe "Paralelamente a la
contaminación política y moral de nuestro pueblo se puede comprobar desde hace
muchos años, un envenenamiento no menos horroroso del cuerpo de nuestro cuerpo
por la sífilis". La causa de ello sería, en primer lugar: "La prostitución
del amor, Aunque no provocase la espantosa enfermedad directamente, causaría un
inmenso trastorno a nuestro pueblo, ya que los estragos morales causados por la
degeneración bastan para exterminar a un pueblo lenta e inexorable.
Según esta
teoría, la mezcla de las razas conduce a la mezcla de la sangre y al
"envenenamiento de la sangre y el cuerpo del pueblo". Estos son el
más lastimoso producto del envenenamiento progresivo e inexorable de nuestra
vida psíquica. Es en las enfermedades de los niños donde se manifiestan los
vicios de los padres". Entendamos por "vicios de los padres" su
costumbre de mezclarse con la sangre de otra raza y, más particularmente, con
la sangre judía, dejando con ello que la "pura sangre aria" se
contamine de la "peste judía mundial". Una de las fuentes más poderosas de la
ideología política y del antisemitismo nacionalsocialistas es la esfera
irracional de la fobia sifilítica Hitler ha repetido a menudo que no hay que
abordar a la masa con argumentos, pruebas, erudición, sino con sentimientos y
creencias. En el lenguaje nacionalsocialista (y pensamos en Keyserling,
Driesch, Rosenberg, Stapel y otros.
·
El
símbolo de la cruz
La psicología de las masas utilizada por el
fascismo, hizo uso de todos los medios a su alcance para lograr afianzar el
dominio sobre las masas, en el cual el simbolismo jugo un papel crucial. La
propaganda utilizada era contradictoria y diferente dependiendo del grupo
social a quien se dirigía, lo importante era trascender más allá de lo
superficial, había que lograr tocar la sensibilidad a través de símbolos
acompañados de la fraseología revolucionaria adecuada, esto se convirtió en un
factor fundamental para llegar a las masas. En este punto, un emblema que
adquirió gran significado fue la bandera roja con la cruz gamada en el centro,
la cual se convirtió en un estandarte acompañado de melodías de tinte
revolucionario y letras reaccionarias cuyo objetivo, logrado con creces era,
tocar el lado emocional de las masas.
Aunque Hitler
le dio un sentido de antisemitismo a lo que representaba la cruz gamada, esto talvés es lo último que
ha representado, ya que existen antecedentes de la misma en otras culturas y
con otro significado, muy diferente al que Hitler haya podido imaginar, ya que
esta relacionada con la concepción de la sexualidad natural, representada como
inmunda para la conservación del sistema autoritario. Esta cruz gamada ha
suscitado emociones de todo tipo en la profundidad de los individuos, de
acuerdo a los antecedentes conocidos es un símbolo sexual primitivo, pero que
ha sido utilizado con diferentes significados: como representación del genero
masculino y femenino, como símbolo solar, del cielo huracanado, de la tierra
fértil, de la fecundidad, también representa el trabajo cuando aparece como
rueda de molino.
Sin embargo
cuando se observa detenidamente la cruz gamada, todos pueden identificar dos
figuras de seres humanos enlazados, específicamente en posiciones sexuales,
simbolizando la función fundamental de la materia viva. Este símbolo trasciende
lo más profundo del organismo y resulta de gran atracción para individuos
insatisfechos, si se le ve como símbolo de honor y fidelidad es fácil de
identificarse con él.
·
La
familia autoritaria en la perspectiva de la economía sexual
La sociedad autoritaria solo es posible con el
establecimiento de la familia autoritaria como parte fundamental del Estado, la
cultura y la civilización. La psicología de masas toca lo profundo del hombre
en la búsqueda del amor y la felicidad, lo cual solo es posible a través del
establecimiento de la familia autoritaria, no vista como ideal de vida conyugal
para la procreacion de numerosos hijos, sino vista como célula reaccionaria
central, cuna de hombres reaccionarios y conservadores. Esta fundada para
reprimir la consciencia de seres sexuales, la mujer es solo un ser generador y
reproductor, la satisfacción sexual se convierte en un acto de deshonra, por lo
que hay que reprimirla. La familia autoritaria como principal apoyo del Estado,
interesa a todas las sociedades medias que explotan una pequeña empresa cuya
unidad económica es la familia, bajo esta ideología fascista se estructura la
sociedad, la economía y la política. Esta situación reaccionaria condiciona la
aceptación de los trabajadores de una condición a la que fue sometido primero
que nada por la familia.
En estas
condiciones quedan evidenciadas las contradicciones en materia de moralidad
sexual y el real modo de existencia social. El individuo educado en el
autoritarismo ignora las leyes naturales, tiene miedo a su sexualidad la cual
desconoce, lo que limita su confianza en si mismo, situación que tampoco le
provoca gran conflicto ya que no cuestiona el orden sexual existente que surge
de la economía sexual.
ANALISIS CRÍTICO
I. El marxismo
vulgar obvia los factores subjetivos en la investigación, sin embargo la
ignorancia de la estructura caracterológica de las masas conduce mayormente a
plantear cuestiones estériles, es necesaria una correlación entre la estructura
de la sociedad y la estructura psicológica de sus miembros. A través del
estudio de la psicología de las masas es
posible explicar la actitud de la masa obrera ante los progresos del fascismo
y del Hitlerismo. En la temática de la económica sexual es necesario
resaltar ante los descubrimientos de
Freud, que la represión de las necesidades sexuales se refuerza con la reacción político haciendo
pasivo y político al individuo integrado en la masa, ante ello la agresividad
natural se transforma en sadismo brutal.
II. Las
manifestaciones multitudinarias, ánimos exaltados de entusiasmo, explosión de
nacionalismo y entrega incondicional a la causa, fueron estados mentales bien
aprovechados por el Führer, quien de
esta manera encontró el más fuerte apoyo en quienes vieron en su proyecto
nacionalsocialista, la solución que les garantizaba la lucha contra el gran
capital. En un principio, el nacionalsocialismo estaba obligado a mostrarse
como movimiento de las clases medias y parecía anticapitalista y
revolucionario, un defensor de los que creyeron en Hitler, un luchador y
defensor de las grandes masas. Al pasar el tiempo, el pueblo se dio cuenta del
engaño, de que su propaganda política solo había sido para ganar apoyo popular
y que no haría nada para desposeer de sus derechos a los grandes capitalistas.
Al mostrar su real postura y que no era anticapitalista, sino que lo que le
importaba era el poder, se convirtió en defensor fanático del imperialismo y en
el principal propulsor del sistema capitalista.
El poder
radicaba en sus discursos populistas, de convencimiento total, que no dejaba
objeciones a lo que decía e implantaba en el pensamiento de las masas, quienes
encendidos ante sus enardecidas reflexiones sucumbían incondicionalmente en
apoyo del führer. Se apelaba a las pasiones de las personas que eran
contagiadas con las ideas del líder. En el pensamiento colectivo se instauró la
imagen de Hitler, como el que sería capaz de solucionar todos sus problemas, y
aún más, con una buena dosis de nacionalismo, veían venir un sistema apto para
cumplir y satisfacer sus necesidades y espectativas. Se anunciaba un futuro
mejor, donde los alemanes, que según ellos,
eran una raza superior, tendrían un gobierno próspero, libres de otras razas
que amenazaban su status social.
Hitler se
presentaba como la salvación del pueblo alemán. Su meta era conseguir el
bienestar de su pueblo, libre de toda lacra extranjera, específicamente
liberados de los judíos, con su política antisemita. Para garantizar la
victoria del pensamiento nacionalsocialista, Hitler usó métodos del
marxismo. Apeló a los sentimientos
nacionalistas de las multitudes. Sus discursos tenían la capacidad de convencer
a la población. De esta manera formó una estructura sólida con el apoyo
popular, donde las decisiones tomadas eran consideradas totalmente necesarias y
avaladas por el pueblo. Por este motivo
la importancia sociológica de Hitler no reside en su personalidad sino en lo
que las masas han hecho de él, a pesar de que Hitler despreciaba a las
masas.
III. El
fascismo utilizó todos los medios a su alcance ideológica y simbólicamente para
introducirse en el interior de las
masas, en el cual la psicología jugo un papel preponderante al introducirse en
el pensamiento de los individuos. Formas de conducta, pensamientos,
sentimientos y creencias a todas luces irracionales, fueron asumidas como parte
de su naturaleza, los cuales no se cuestionaron ni fueron puestos en duda, sino
se convirtieron en lo que el Estado reaccionario buscaba, le dieron
significación, las masas legitimaron la
causa del autoritarismo, la dominación concretada en su todo su esplendor,
o como dice el autor, las masas puestas en sintonía con la ideología que el
líder preconizaba, lo que garantizaba el éxito de la empresa emprendida.
En esta parte
de la historia mundial, se evidencia como el que ejerce la dominación, siempre
va a encontrar una justificación real o ficticia para ejecutar acciones que
legitimen el poder sobre los dominados. En el caso del fascismo alemán, la
búsqueda de la pureza de sangre o de raza, justificó las peores atrocidades
contra los judíos, haciéndolos responsables de todos los males que acaecían a
la raza humana de la cual ellos eran la raza superior, la celestial, de cierta
forma hasta extraterrenal, dotados de una superioridad incuestionable.
IV. Un eje
central sobre este análisis se enfoca en como el pensamiento del envenenamiento
de la sangre puede denotar parte de una corrupción ideológica que padecen los
pueblos, creando mitos acerca de un
exterminio lento y psíquico a la vez. Un claro ejemplo de ello se vive con la
teoría racial fascista paralela a la ideología nacionalista porque son la
génesis tributaria de los objetivos de un imperio capaz de transformar a los
hombres creando una nueva ideología.
Con la cual se
edifican las bases determinantes de las estructuras de los pueblos y su
economía que a través de la irracionalidad establece una relación con el
proceso de formación en su población haciendo que la misma la reproduzca y sea
capaz de mantener el sistema dominante generando así una justificación a las
aspiraciones del imperio sin ser cuestionadas y que mantengan cierta dotación
de sensibilidad nacionalista. Lo cual se hace más visible en El aburguesamiento
de los trabajadores de la industria donde el fascismo penetra a través de dos
vías en el mundo obrero: por medio de lo que se llama el
"sub
proletariado" o por medio de la aristocracia obrera y tal como el fascismo
alemán les prometía todo a todos donde la potencia de la sociodemocracia
durante los años de crisis, inexplicablemente a través de consideraciones
estrictamente políticas, era la expresión más patente de la impregnación
conservadora del mundo obrero. Entonces
ante ello el fascismo trataba de exaltar la nación y ciertas estratificaciones entre
los pobladores; esta hace que se pierda la idea de lo que planteaban los
discursos rompiendo la idea de la integración social y eliminando el verdadero
sentimiento nacional socialista creando represión y temor en su sociedad
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