viernes, 26 de octubre de 2012

La Psicología de las masas y el Fascismo


Carolina Sandoval                                                                                                                       9413827
Luis Macario
Dorita Ethelvina Choc                                                                                                                  9117071
Zaira Gabriela Xicay                                                                                                                  200716605

“LA PSICOLOGIA DE LAS MASAS Y EL FACISMO”
Por Wilhem Reich

Reich genera una crítica al marxismo en el periodo entre guerras a los factores psicológicos de las masas, el autor se interesa primordialmente por explicar  a partir del movimiento obrero, explicar las convergencias entre los problemas que se relacionan con la economía sexual y aquellos que se refieren a la sociología.
El marxismo en sus inicios enseñaba que la teoría encuentra su confirmación en la practica, sin embargo en la realidad era evidente que se limitaba a la discusión de procesos socioeconómicos objetivos que alcanzaba únicamente a la pequeña minoría ganada para la causa de la izquierda, obviando en si los factores subjetivos de la ideología de masas en su evolución y en sus contradicciones, donde el marxismo vulgar contrario a las teorías de Marx que postulaban la “toma de las cosas por la raíz” se tendía a orientarse por posiciones mecanicistas, economicista y metafísicas, perdiendo su contenido científico revolucionario.
Inicia primordialmente buscando la explicación de un movimiento de masas que se convirtió en el fascismo, un fenómeno internacional innegable a los movimientos sociales revolucionarios. Para alcanzar la comprensión del fascismo alemán es necesario partir del conocimiento del marxismo, al fortalecimiento del nacionalismo internacional correspondía el fracaso del movimiento obrero (1918-1923), que hacían dudar la tesis marxista, donde era evidente que el recurso de la conciencia revolucionaria de la clase obrera no podía conducir al éxito, donde factores como la crisis económica de 1933 que en teoría debiera de impulsar hacia la izquierda generaron un hecho distinto un deslizamiento hacia la derecha en todas las capas proletarias de la población, donde desde un punto de vista racional podía esperarse que las masas desarrollaran una “ conciencia de clase”,  sin embargo la divergencias entre la situación social de las masas trabajadoras y la conciencia de clase,  la masa empobrecida fue la que mayormente coopero en la instauración del fascismo, donde se evidencia el efecto de reacción sobre al ideología sobre la base económica.
El marxismo vulgar ignora la dependencia de la evolución económica con respecto a la ideología,  donde lo  material determina la conciencia del ser, cuando en realidad todas las circunstancias afectan al hombre,  de ello solo la psicología del análisis del carácter puede cubrir esta laguna ya que pone al descubierto el proceso psicológico del hombre, retomando el papel de la ideología como elemento que tiene la función de reflejar el proceso económico y enraizar las estructuras psíquicas de los hombres de esa sociedad, donde los hombres dependen por sus incidencias económicas y sociales, indirectamente por medio de la estructura ideológica de la sociedad, donde la estructura psíquica responde a una antinomia que responda a la contradicción entre las repercusiones de su situación material y las de al estructura ideológica. Se resalta el hecho que situaciones económicas e ideológicas no tienen por qué coincidir.
Retomando los temas iniciales, es menester recordar el hecho que el marxismo ignora la estructura interna del hombre,  es necesario una correlación entre la estructura de la sociedad y la estructura psicológica de sus miembros, la ignorancia de la estructura caracterológica de las masas condice a menudo a plantear cuestiones estériles, la psicología de las masas ve los problemas allí donde las explicación socioeconómica directa se revela inoperante, la psicología de las masas ha proporcionado base para las dos guerras mundiales, tal función es posible comprenderla tomando en cuenta que la ideología imperialista había modificado e influido en las estructuras de las masas trabajadoras en un sentido imperialista.

La función social de la represión sexual:
Es menester abordar el análisis de los fenómenos irracionales es indispensable verificar la problemática de la economía sexual, la estructura caracterológica del marxismo no fue explorada primordialmente porque esta no existía, la investigación se limitaba al proceso económico de la sociedad; Con Sigmund Frueud en la psicología, dentro de sus aspectos resaltantes es posible mencionar: la sexualidad infantil donde esta queda apartada  de la acción y borrada de la memoria,  se suprime en la conciencia, reforzando e influyendo manifestándose en muchas perturbaciones patológicas de la vida del alma, como otro aspecto de ello el hecho que instancias morales son resultado de las medidas pedagógicas, donde las instancias morales que pertenecen al inconsciente chocan con el adulto y contra su conocimiento de las leyes de la sexualidad; en si el psicoanálisis nos revela los efectos y los mecanismos de la represión y la inhibición sexual así como los detalles de sus consecuencias patológicas.

La represión sexual aparece tras la instauración del patriarcado autoritario y el nacimiento de las clases, la inhibición moral de la sexualidad natural del niño cuya ultima etapa es la limitación d característica a la sexualidad genital hace del niño un ser angustiado, salvaje, sumiso, obediente, amable y dócil, cargado de una fuerte dosis de angustia que paraliza las fuerzas rebeldes en el hombre y deteriora su potencia intelectual y su sentido critico imponiéndole la prohibición de pensar en las  cosas sexuales, la inhibición sexual refuerza la reacción política donde la familia se considera como la célula de reproducción mas importante del sistema social autoritario. Haciendo pasivo y apolítico al individuo integrado en la masa y creando en el hombre una fuerza secundaria un interés artificial que sostiene el orden autoritario. la moral sexual que obstaculiza las aspiraciones de la libertad, tienen su energía de la sexualidad reprimida “efecto de reacción de la ideología sobre la base económica”, la inhibición sexual crea modificaciones estructurales en el hombre oprimido económica mente u lo obliga a actuar, sentir y pensar en contra de sus intereses materiales.  El problema practico de la psicología de las masas es la activación de la mayoría pasiva de la población dispuesta a volar en auxilio de la reacción política , así como la supresión de las inhibiciones que contrarrestan la génesis de la voluntad de libertad nacida de la situación socio- económica.
·         El Führer y la estructura de masas
El éxito de Hitler durante los años de 1923 a 1933 como una prueba de que son los grandes hombres los que hacen la historia, insuflando en las masas "sus ideas": por supuesto que la propaganda nacionalsocialista se basaba sobre esta "ideología del jefe" ("Führerideologie"). De acuerdo con esta concepción, los discursos nacionalsocialistas de propaganda se caracterizaban por hacer hábiles llamadas a los sentimientos de los individuos integrados en la masa y por la renuncia, en la medida de lo posible, a toda argumentación objetiva. En repetidas ocasiones subraya Hitler en su obra Mein Kampf ("Mi lucha") que la buena táctica en materia de psicología de masas reside en renunciar a toda argumentación y en presentar a las masas solamente "la gran meta final".

El éxito de Hitler no se explica en absoluto por su papel reaccionario en la historia del capitalismo, puesto que si él lo hubiera admitido abiertamente en su propaganda, habría obtenido el resultado opuesto. El estudio de la eficacia psicológica de Hitler sobre las masas debía partir de la idea de que un "führer", o representante de una idea, no podía tener éxito (no un éxito histórico, sino esencialmente pasajero) más que si sus conceptos personales, su ideología o su programa se encontraban en armonía con la estructura media de una amplia capa de individuos integrados en la masa.

Se plantea, además, un segundo problema: ¿En qué situación histórica y social se originan estas estructuras? De este modo, un problema de psicología de masas abandona el terreno metafísico del "concepto del jefe" (Führerridee) y se sitúa en la realidad de la vida social. ¿Cómo fue posible engañar, desorientar y sumir a influencias psicóticas a las masas? Según los medios a los que se dirigía, el nacionalsocialismo se servía de métodos diferentes y formulaba las promesas en función de las capas sociales de las que, en un momento dado, tenía necesidad. Al principio, Hitler simpatizó con la socialdemocracia porque ésta luchaba por el voto secreto de la socialdemocracia, sin embargo, fue la invitación que le hicieron en la empresa de construcción donde trabajaba para que se adhiriera al sindicato obrero. Al rechazarla, dijo que por primera vez había comprendido el papel de la socialdemocracia. Bismarck se convirtió entonces en su ideal por haber realizado la unidad de Alemania y luchado contra la casa de Austria.
El antisemita Lueger y el nacionalista alemán Schonerer tuvieron una influencia decisiva sobre la ulterior evolución de Hitler, quien empezó entonces a perseguir objetivos nacionalistas-imperialistas que pensaba poner en práctica con medios distintos y más eficaces que los preconizados por el antiguo nacionalismo "burgués". Los partidos burgueses, como se denominan a sí mismos, ya no atraerán nunca más a su campo a las masas proletarias, porque se trata de dos mundos opuestos, separados por fronteras naturales y artificiales, cuyas relaciones no pueden ser otras que la lucha. El más joven, en este caso, el marxismo, es quien obtendrá la victoria". Hitler se plantea, pues, un cierto número de problemas: ¿Cómo asegurar la victoria del pensamiento nacionalsocialista? ¿Cómo combatir eficazmente al marxismo? ¿Cómo tener acceso a las masas? Para alcanzar sus objetivos, Hitler invoca los sentimientos nacionalistas de las masas, pero decide organizar el movimiento como el marxismo, sobre una base de masas, emplear una propaganda apropiada y utilizarla de modo consecuente. Su propósito, por lo tanto —y él es el primero en admitirlo— es imponer el imperialismo nacionalista por métodos tomados del marxismo y de su técnica de organización de masas. Que el éxito coronara a esta organización de masas es un hecho imputable a las masas y no a Hitler. Lo que le ha permitido a su propaganda ganarse a las masas ha sido la estructura autoritaria, antiliberal y angustiada de los hombres. Por este motivo la importancia sociológica de Hitler no reside en su personalidad sino en lo que las masas han hecho de él. Este problema es tanto más curioso cuanto que, desde el fondo de su alma, Hitler despreciaba a las masas con ayuda de las cuales proyectaba imponer su imperialismo. Un solo acto de confesión especialmente sincero vale por los otros: La mentalidad del pueblo no ha sido nunca otra cosa que la manifestación de lo que se ha hecho ingerir a la opinión pública. ¿Cuál era la estructura de las masas para que éstas se dejaran prender en la propaganda de Hitler?
La psicología de masas de la pequeña burguesía:
El movimiento nacionalsocialista se apoyaba al comienzo de su victoriosa carrera sobre amplias capas de las llamadas clases medias, es decir, sobre los millones de empleados y funcionarios, sobre los comerciantes medios y los campesinos pequeños y medios. Considerado desde la perspectiva de su base social, el nacionalsocialismo era en su comienzo un movimiento pequeñoburgués donde quiera que hiciera su aparición. Esta pequeña burguesía, que militaba antes en los diferentes partidos democráticos tuvo que sufrir una transformación interior que justificara el cambio de postura política. Las semejanzas fundamentales, así como las diferencias de las ideologías burguesa-liberal y fascista se explican por la situación social de la pequeña burguesía y por la estructura psicológica que aquélla entraña.  El problema de la importancia social de las clases medias ocupó un lugar destacado en las discusiones de la izquierda después del 30 de enero de 1933. Hasta entonces, no se había concedido atención a las clases medias, porque los espíritus se hallaban cautivados por la evolución de la reacción política, por el régimen autoritario. En cuanto a los políticos, se desinteresaban de la psicología de masas y de sus problemas. Fue necesario esperar al 30 de enero para que la "rebelión de las clases medias" ocupase el lugar principal de la escena. Nunca hubiera podido ganar Hitler para su causa a las clases medias si no hubiera prometido iniciar la lucha contra el gran capital. Estas clases le ayudaron a vencer porque estaban en contra del gran capital. Presionados por ellas, los dirigentes nacionalsocialistas tuvieron que tomar medidas anticapitalistas que se vieron obligados a revocar a instancias del gran capital.
                                                                                                                                                                           Si no se hace la distinción entre los intereses subjetivos en la base de masas de un movimiento reaccionario y su función reaccionaria objetiva, que son antagónicos (aunque unidos al principio en el conjunto del movimiento nacionalsocialista), resulta imposible comprenderse, ya que al hablar del fascismo, el uno entiende su función objetiva mientras que el otro piensa en los intereses subjetivos de las masas fascistas. El antagonismo entre estos dos aspectos del fascismo explica todas sus contradicciones y aclara también su convergencia en una sola forma, el nacionalsocialismo, convergencia tan característica del movimiento hitleriano.  En la medida en que el nacionalsocialismo estaba obligado a poner de relieve su carácter de movimiento de las clases medias (antes y poco después de la toma del poder), resultaba en efecto, anticapitalista y revolucionario; pero, como no hizo nada para desposeer de sus derechos a los grandes capitalistas, cuando dejó caer cada vez más claramente su máscara anticapitalista, para poner de relieve su función exclusivamente capitalista, a fin de reforzar y mantener su poder, se convirtió en el defensor fanático del imperialismo y en el pilar del orden económico del gran capital. 
                                                                                                                                                                              Los que niegan o desestiman la función atribuida a la base de masas del fascismo, confían en su convicción de que las clases medias, que ni disponen de los grandes medios de producción ni trabajan en ellos, no pueden, a la larga, hacer la historia y se encuentran a caballo entre el capital y el mundo del trabajo. Olvidan que las clases medias son perfectamente capaces de hacer la historia y que la hacen efectivamente, sí no a largo plazo, al menor durante un periodo históricamente limitado, lo que confirma la historia del fascismo alemán y del italiano.                
Los vínculos familiares y el sentimiento nacionalista:
En un principio, la situación familiar de las diferentes capas de la pequeña burguesía coincide con su situación económica. La familia constituye —si se hace abstracción de la función pública— al mismo tiempo una empresa económica. Los miembros de la familia trabajan en la empresa del pequeño comerciante, lo que permite ahorrar la mano de obra, extraña y cara. La interdependencia estrecha entre familia y economía es la que explica por qué el campesino está "apegado al suelo", es "tradicionalista", por qué se deja tentar fácilmente por la reacción política. Por supuesto, no es que el modo de producción sea el único responsable del apego del campesino a la gleba y a la tradición, sino que ese modo de producción postula un vínculo particularmente estrecho entre los miembros de la familia, vínculo que no se puede asegurar más que por una larga represión e inhibición sexuales." La mentalidad típicamente campesina, en cuyo centro encontramos la moral sexual patriarcal, se edifica, por tanto, sobre esta doble base. La reacción política no conseguirá nunca impedir el desarrollo de las grandes explotaciones mecanizadas y la desaparición de las pequeñas explotaciones rurales. Pero desde la perspectiva de la psicología de masas, esta propaganda no carecía de eficacia, puesto que se dirigía a las estructuras de las capas pequeño-burguesas, fijadas en las familias.
                                                                                                                                                                     Dentro del aspecto relacionado con la pureza de la raza y de sangre, aspecto que para el fascismo alemán del tiempo de Hitler adquirió gran significado, Rosenberg hace alusión y una interpretación no muy coherente de la historia griega al tratar de explicar la decadencia de la civilización autoritaria del siglo XX, a través de la misma, sin embargo hay que tomar en cuenta que son variantes las condiciones del proceso histórico que se podrían provocar la “decadencia” de determinada cultura, y las formas en que se van configurando las sociedades y sus nuevas formas de la cultura.
Resulta muy interesante el planteamiento en relación a las formas en que se han ido configurando las culturas y como al estudiar las formas de reacción política se ha dado preferencia a la teoría patriarcal, mientras que el mundo revolucionario admite el matriarcado como forma social, ya que ha quedado demostrado que el esta como organización democrática natural de trabajo y de la sociedad obedeció a los imperativos de la economía sexual y por el contrario del patriarcado autoritario en lo económico y en su organización en lo sexual económico es patético.
Para la conservación de la ideología fascista es necesaria la separación del deseo de orgasmo del hombre de las estructuras humanas que forma parte de su sistema, para convertirlo en un atributo propio de las razas puras, luminosas, es asexual que pretendía ser la raza aria, por lo que el orgasmo se somete  a la autoridad, se petrifica. En oposición a lo anterior, se establece que la sensualidad del matriarcado desencadena las fuerzas de las tinieblas, algo inmundo para el patriarcado.
Dentro de esta dinámica de transformaciones económicas, políticas, sociales y culturales, va tomando forma una supuesta justificación racional, se institucionaliza la castidad, interiorizando en las mujeres que el acto sexual es deshonroso, la sexualidad es modificada desde lo personal. Esta limitación que se  establece en el plano sexual provoca cierto éxtasis, el cual debe ser liberado de cualquier otra forma, por lo que se convierte en una causa principal de la división de la sociedad en clases, estableciéndose el matrimonio monogámico como una instancia principal que permite mantener la sociedad patriarcal. Esta nueva imposición de la moralidad hace que desaparezca el concepto de sexualidad natural. Según Rosemberg, la falta de control de esta sexualidad natural fue la que desencadenó la desaparición de la gran cultura helénica, situación que no querían se repitiera en el fascismo.
Para los fascistas, las costumbres sexuales de las masas constituyen un peligro psicológico  y social para la clase dominante y constituye una amenaza latente para su institución más importante, la familia, por lo que el poder dictatorial debía reforzar sobre la importancia de la conservación de la pureza de las costumbres y sobre todo del matrimonio y la familia.
·         La Teoria Racial
El eje alrededor del cual se articula el fascismo alemán es su teoría racial. El programa económico de lo que se ha llamado los "25 puntos" no aparece en la ideología fascista más que como un medio de "purificar a la raza germánica y de protegerla de todo mestizaje" que, según los nacionalsocialistas, conduce siempre a la decadencia de la "raza superior". Según Hitler, el continente norteamericano preservará su poder en tanto no sucumba también al incesto (Blutschande), es decir, en tanto no se mezcle con los pueblos no germánicos.  Las "grandes civilizaciones no han podido desarrollarse más que gracias a la presencia de los «hombres inferiores»".
 Lo que a nosotros nos interesa exclusivamente es el origen irracional de estas ideologías, especialmente de la teoría racial, con sus contradicciones y sus absurdos; ideologías que, objetivamente, tenían que servir a los intereses del imperialismo alemán. Los teóricos del racismo, que es tan viejo como el imperialismo, pretenden instaurar la "pureza de la raza" entre pueblos a los que la expansión económica ha sometido a tantos mestizajes que la "pureza de la raza" no es ya hoy más que un espantapájaros. Para batir en toda regla la teoría racial hay que poner de manifiesto sus funciones irracionales, de las que se cuentan fundamentalmente dos: la primera sirve para dar una justificación biológica a las aspiraciones imperialistas, la segunda quiere expresar impulsos afectivos inconscientes de la sensibilidad nacionalista y camuflar ciertas tendencias psíquicas. Consideremos esta última función de la teoría racial.

La función objetiva y subjetiva de la ideología:
 Para comprender auténticamente el punto de vista de la dictadura hace falta retrotraerse a la base económica que le dio nacimiento. De este modo, la teoría racial fascista y, de modo general, la ideología nacionalista son, en sentido concreto, tributarias de los objetivos imperialistas de una capa dominante enfrentada con dificultades económicas Al crear las ideologías, los hombres se transforman a sí mismos; su núcleo material ha de encontrarse, por tanto, en el proceso de formación de la ideología.De este modo, la ideología tiene un doble fundamento material: indirecto en la estructura social económica, directo en la estructura típica de los hombres que la producen y que, a su vez, está determinada por la estructura económica de la sociedad. Si hacemos abstracción de los efectos mundial-mente extendidos de la fraseología, si determinamos su contenido irracional y establecemos la exacta relación que la liga constantemente a los puntos neurálgicos sexual-económicos del proceso de formación de la ideología, lo primero que nos sorprende es el sistemático paralelismo entre "envenenamiento de la raza" y "envenenamiento de la sangre.

 Pureza de la raza, envenenamiento de la sangre, misticismo:
Hitler escribe "Paralelamente a la contaminación política y moral de nuestro pueblo se puede comprobar desde hace muchos años, un envenenamiento no menos horroroso del cuerpo de nuestro cuerpo por la sífilis". La causa de ello sería, en primer lugar: "La prostitución del amor, Aunque no provocase la espantosa enfermedad directamente, causaría un inmenso trastorno a nuestro pueblo, ya que los estragos morales causados por la degeneración bastan para exterminar a un pueblo lenta e inexorable.

Según esta teoría, la mezcla de las razas conduce a la mezcla de la sangre y al "envenenamiento de la sangre y el cuerpo del pueblo". Estos son el más lastimoso producto del envenenamiento progresivo e inexorable de nuestra vida psíquica. Es en las enfermedades de los niños donde se manifiestan los vicios de los padres". Entendamos por "vicios de los padres" su costumbre de mezclarse con la sangre de otra raza y, más particularmente, con la sangre judía, dejando con ello que la "pura sangre aria" se contamine de la "peste judía mundial".  Una de las fuentes más poderosas de la ideología política y del antisemitismo nacionalsocialistas es la esfera irracional de la fobia sifilítica Hitler ha repetido a menudo que no hay que abordar a la masa con argumentos, pruebas, erudición, sino con sentimientos y creencias. En el lenguaje nacionalsocialista (y pensamos en Keyserling, Driesch, Rosenberg, Stapel y otros.
·         El símbolo de la cruz
La psicología de las masas utilizada por el fascismo, hizo uso de todos los medios a su alcance para lograr afianzar el dominio sobre las masas, en el cual el simbolismo jugo un papel crucial. La propaganda utilizada era contradictoria y diferente dependiendo del grupo social a quien se dirigía, lo importante era trascender más allá de lo superficial, había que lograr tocar la sensibilidad a través de símbolos acompañados de la fraseología revolucionaria adecuada, esto se convirtió en un factor fundamental para llegar a las masas. En este punto, un emblema que adquirió gran significado fue la bandera roja con la cruz gamada en el centro, la cual se convirtió en un estandarte acompañado de melodías de tinte revolucionario y letras reaccionarias cuyo objetivo, logrado con creces era, tocar el lado emocional de las masas.

Aunque Hitler le dio un sentido de antisemitismo a lo que representaba  la cruz gamada, esto talvés es lo último que ha representado, ya que existen antecedentes de la misma en otras culturas y con otro significado, muy diferente al que Hitler haya podido imaginar, ya que esta relacionada con la concepción de la sexualidad natural, representada como inmunda para la conservación del sistema autoritario. Esta cruz gamada ha suscitado emociones de todo tipo en la profundidad de los individuos, de acuerdo a los antecedentes conocidos es un símbolo sexual primitivo, pero que ha sido utilizado con diferentes significados: como representación del genero masculino y femenino, como símbolo solar, del cielo huracanado, de la tierra fértil, de la fecundidad, también representa el trabajo cuando aparece como rueda de molino.
Sin embargo cuando se observa detenidamente la cruz gamada, todos pueden identificar dos figuras de seres humanos enlazados, específicamente en posiciones sexuales, simbolizando la función fundamental de la materia viva. Este símbolo trasciende lo más profundo del organismo y resulta de gran atracción para individuos insatisfechos, si se le ve como símbolo de honor y fidelidad es fácil de identificarse con él.  
·         La familia autoritaria en la perspectiva de la economía sexual
La sociedad autoritaria solo es posible con el establecimiento de la familia autoritaria como parte fundamental del Estado, la cultura y la civilización. La psicología de masas toca lo profundo del hombre en la búsqueda del amor y la felicidad, lo cual solo es posible a través del establecimiento de la familia autoritaria, no vista como ideal de vida conyugal para la procreacion de numerosos hijos, sino vista como célula reaccionaria central, cuna de hombres reaccionarios y conservadores. Esta fundada para reprimir la consciencia de seres sexuales, la mujer es solo un ser generador y reproductor, la satisfacción sexual se convierte en un acto de deshonra, por lo que hay que reprimirla. La familia autoritaria como principal apoyo del Estado, interesa a todas las sociedades medias que explotan una pequeña empresa cuya unidad económica es la familia, bajo esta ideología fascista se estructura la sociedad, la economía y la política. Esta situación reaccionaria condiciona la aceptación de los trabajadores de una condición a la que fue sometido primero que nada por la familia.
En estas condiciones quedan evidenciadas las contradicciones en materia de moralidad sexual y el real modo de existencia social. El individuo educado en el autoritarismo ignora las leyes naturales, tiene miedo a su sexualidad la cual desconoce, lo que limita su confianza en si mismo, situación que tampoco le provoca gran conflicto ya que no cuestiona el orden sexual existente que surge de la economía sexual.
ANALISIS CRÍTICO
I. El marxismo vulgar obvia los factores subjetivos en la investigación, sin embargo la ignorancia de la estructura caracterológica de las masas conduce mayormente a plantear cuestiones estériles, es necesaria una correlación entre la estructura de la sociedad y la estructura psicológica de sus miembros. A través del estudio de la psicología de las masas es  posible explicar la actitud de la masa obrera ante los progresos del fascismo y del Hitlerismo. En la temática de la económica sexual es necesario resaltar  ante los descubrimientos de Freud, que la represión de las necesidades sexuales se  refuerza con la reacción político haciendo pasivo y político al individuo integrado en la masa, ante ello la agresividad natural se transforma en sadismo brutal.
II. Las manifestaciones multitudinarias, ánimos exaltados de entusiasmo, explosión de nacionalismo y entrega incondicional a la causa, fueron estados mentales bien aprovechados por el   Führer, quien de esta manera encontró el más fuerte apoyo en quienes vieron en su proyecto nacionalsocialista, la solución que les garantizaba la lucha contra el gran capital. En un principio, el nacionalsocialismo estaba obligado a mostrarse como movimiento de las clases medias y parecía anticapitalista y revolucionario, un defensor de los que creyeron en Hitler, un luchador y defensor de las grandes masas. Al pasar el tiempo, el pueblo se dio cuenta del engaño, de que su propaganda política solo había sido para ganar apoyo popular y que no haría nada para desposeer de sus derechos a los grandes capitalistas. Al mostrar su real postura y que no era anticapitalista, sino que lo que le importaba era el poder, se convirtió en defensor fanático del imperialismo y en el principal propulsor del sistema capitalista.
El poder radicaba en sus discursos populistas, de convencimiento total, que no dejaba objeciones a lo que decía e implantaba en el pensamiento de las masas, quienes encendidos ante sus enardecidas reflexiones sucumbían incondicionalmente en apoyo del führer. Se apelaba a las pasiones de las personas que eran contagiadas con las ideas del líder. En el pensamiento colectivo se instauró la imagen de Hitler, como el que sería capaz de solucionar todos sus problemas, y aún más, con una buena dosis de nacionalismo, veían venir un sistema apto para cumplir y satisfacer sus necesidades y espectativas. Se anunciaba un futuro mejor, donde los alemanes,  que según ellos, eran una raza superior, tendrían un gobierno próspero, libres de otras razas que amenazaban su status social.
Hitler se presentaba como la salvación del pueblo alemán. Su meta era conseguir el bienestar de su pueblo, libre de toda lacra extranjera, específicamente liberados de los judíos, con su política antisemita. Para garantizar la victoria del pensamiento nacionalsocialista, Hitler usó métodos del marxismo.  Apeló a los sentimientos nacionalistas de las multitudes. Sus discursos tenían la capacidad de convencer a la población. De esta manera formó una estructura sólida con el apoyo popular, donde las decisiones tomadas eran consideradas totalmente necesarias y avaladas por el pueblo.  Por este motivo la importancia sociológica de Hitler no reside en su personalidad sino en lo que las masas han hecho de él, a pesar de que Hitler despreciaba a las masas. 
III. El fascismo utilizó todos los medios a su alcance ideológica y simbólicamente para introducirse  en el interior de las masas, en el cual la psicología jugo un papel preponderante al introducirse en el pensamiento de los individuos. Formas de conducta, pensamientos, sentimientos y creencias a todas luces irracionales, fueron asumidas como parte de su naturaleza, los cuales no se cuestionaron ni fueron puestos en duda, sino se convirtieron en lo que el Estado reaccionario buscaba, le dieron significación, las masas legitimaron la  causa del autoritarismo, la dominación concretada en su todo su esplendor, o como dice el autor, las masas puestas en sintonía con la ideología que el líder preconizaba, lo que garantizaba el éxito de la empresa emprendida.
En esta parte de la historia mundial, se evidencia como el que ejerce la dominación, siempre va a encontrar una justificación real o ficticia para ejecutar acciones que legitimen el poder sobre los dominados. En el caso del fascismo alemán, la búsqueda de la pureza de sangre o de raza, justificó las peores atrocidades contra los judíos, haciéndolos responsables de todos los males que acaecían a la raza humana de la cual ellos eran la raza superior, la celestial, de cierta forma hasta extraterrenal, dotados de una superioridad incuestionable. 
IV. Un eje central sobre este análisis se enfoca en como el pensamiento del envenenamiento de la sangre puede denotar parte de una corrupción ideológica que padecen los pueblos, creando mitos  acerca de un exterminio lento y psíquico a la vez. Un claro ejemplo de ello se vive con la teoría racial fascista paralela a la ideología nacionalista porque son la génesis tributaria de los objetivos de un imperio capaz de transformar a los hombres creando una nueva ideología.
Con la cual se edifican las bases determinantes de las estructuras de los pueblos y su economía que a través de la irracionalidad establece una relación con el proceso de formación en su población haciendo que la misma la reproduzca y sea capaz de mantener el sistema dominante generando así una justificación a las aspiraciones del imperio sin ser cuestionadas y que mantengan cierta dotación de sensibilidad nacionalista. Lo cual se hace más visible en El aburguesamiento de los trabajadores de la industria donde el fascismo penetra a través de dos vías en el mundo obrero: por medio de lo que se llama el
"sub proletariado" o por medio de la aristocracia obrera y tal como el fascismo alemán les prometía todo a todos donde la potencia de la sociodemocracia durante los años de crisis, inexplicablemente a través de consideraciones estrictamente políticas, era la expresión más patente de la impregnación conservadora del mundo obrero.  Entonces ante ello el fascismo trataba de exaltar la nación y ciertas estratificaciones entre los pobladores; esta hace que se pierda la idea de lo que planteaban los discursos rompiendo la idea de la integración social y eliminando el verdadero sentimiento nacional socialista creando represión y temor en su sociedad

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